"Del sonido a la palabra": como aprendemos lectoescritura y lengua en nuestra escuela

En el CPI Ana María Navales, la Lengua Castellana y la Literatura se conciben como un proceso de construcción comunicativa, social, cultural y emocional que acompaña al alumnado desde sus primeras hipótesis sobre el lenguaje hasta el desarrollo progresivo de una competencia comunicativa cada vez más consciente y autónoma. La lengua no se transmite: se vive, se comparte y se construye en interacción con los otros y con el entorno. Es una herramienta para pensar, para comprender la realidad, para expresar la identidad personal y colectiva y para tejer comunidad.

Nuestro enfoque se fundamenta en tres pilares interrelacionados: la función social del lenguajela construcción compartida del conocimiento y el desarrollo integral de la competencia comunicativa en todas sus dimensiones —oral, lectora, escritora y reflexiva—. Desde esta perspectiva, la lengua deja de ser un área aislada para convertirse en un eje vertebrador que atraviesa todo el currículo: está presente en la investigación científica, en la resolución de problemas matemáticos, en la expresión artística, en la convivencia diaria, en la vida del centro y en la relación con el mundo que habitamos.

Asumimos un enfoque socioconstructivista, en el que el aprendizaje lingüístico se construye a partir del diálogo, la interacción y el uso real del lenguaje en contextos significativos. El alumnado aprende a hablar hablando, a leer leyendo y a escribir escribiendo, siempre acompañado, en situaciones comunicativas auténticas y con propósito. Las preguntas, las conversaciones compartidas, los textos que nacen de la experiencia y la reflexión sobre el propio lenguaje son el motor del aprendizaje. El error se entiende como parte natural del proceso y la diversidad lingüística y expresiva como una riqueza que enriquece el aula.

La oralidad ocupa un lugar central en nuestras propuestas, como base del pensamiento, de la construcción del conocimiento y de la convivencia. Escuchar, dialogar, argumentar, narrar y expresar emociones son aprendizajes fundamentales que se cultivan desde las primeras edades. La lectura se concibe como un acto de comprensión, disfrute y construcción de sentido, vinculado tanto a textos literarios como informativos, y estrechamente conectado con los proyectos y experiencias del aula. La escritura se aborda como un proceso creativo y reflexivo, en el que planificar, escribir, revisar y compartir forman parte del aprendizaje, más allá del producto final.

Desde este marco, el profesorado diseña situaciones comunicativas ricas, abiertas y con sentido, que invitan al alumnado a usar la lengua para investigar, crear, expresar y comprender. Se favorece el uso de diversos géneros textuales, la producción de textos individuales y colectivos, la lectura compartida, la escritura con modelos y el acompañamiento respetuoso de los procesos de cada niño y niña. 

“La palabra no solo nombra el mundo:
lo construye, lo cuida
y nos permite habitarlo juntos.”

Materiales y recursos:

BIBLIOGRAFÍA: